“Monastrell de pie franco” + abridor de regalo

1xOlivares Altos de la Hoya 2018
1xOlivares Crianza 2016
1xOlivares Dulce Monastrell 2017

44,00 

Bodega fundada en 1930 por Pascual Olivares Fernandez cuyo proyecto continúa al frente de la tercera y cuarta generación de la familia Olivares. Con el compromiso de preservar la variedad Monastrell. Su visión y filosofía de trabajo se centran en elaborar vinos auténticos, fieles al terruño de donde provienen.

La finca “Hoya de Santa Ana”, a 825 metros de altitud, está situada en la parte noroeste de la DO Jumilla y se practica una viticultura respetuosa con el medioambiente. Los suelos son franco-arenosos con un alto porcentaje de caliza. Estos suelos evitaron el ataque de la epidemia de filoxera a principios de 1.900 en Jumilla. El viñedo de pie franco se mantiene según el método de replantación de “murones” (conocido más internacionalmente como “marcottage”). La finca cuenta con: · 110 Has. Monastrell de pie franco, con una edad media de 45 años, con un de muy bajo rendimiento, entre los 2 y el kilo por cepa. · 165 Has. Monastrell, Syrah, Garnacha Las elaboraciones tiene lugar en depósitos de fermentación (inoxidable, madera, cemento…): Realizamos fermentaciones en depósitos de acero inoxidable de 10.000 lts, conos de roble francés de 6.000 y 10.000 lts, y depósitos de cemento de 10.000 y 20.000 lts.

La finca trabaja con productos ecológicos y los niveles de sulfuro de sus vinos están por debajo de los niveles establecidos para esta categoría.

Olivares Dulce Monastrell
Wine Advocate Vinous,
Antonio Galloni
Josh Reynolds

Olivares Crianza
Mundus Vinis,
Gold Medal

Olivares Altos de la Hoya
Wine Advocate Vinous,
Josh Reynolds

Desde el inicio de la bodega, cada año, la familia elaboraba un vino dulce que reservaba para su propio consumo, tras una visita y cata de periodistas a la bodega, el vino despertó tal sensación, que la familia decidió lanzar en 1998 su primer vino embotellado (Olivares Dulce Monastrell 1996). Desde entonces se ha convertido en un vino icónico para la bodega y la región. Además de contar con un gran reconocimiento tanto dentro como fuera de España por expertos y amantes del vino que lo consideran la Monastrell en su máxima expresión.
Inspirados por el éxito de su vino dulce, en el 2000 la familia continua su andadura con el lanzamiento de vinos tranquilos Altos de la Hoya, Crianza. En la actualidad las
cualidades del viñedo y la trayectoria de la bodega han puesto de manifiesto el gran potencial de Olivares.
Además, la extensión de viñedo de pie franco que posee la familia representa a su vez un valioso legado de los que gozan unos cuantos privilegiados a nivel mundial, productores tan reconocidos como Quinta do Noval y Bollinguer.